Muchos proyectos comunicativos tienen su punto de partida en la universidad. Dentro de un aula, tras una lluvia de ideas, o en casa, pendiente de evaluación. El Eco de la Sierra es precisamente eso: un proyecto universitario. Concretamente, un Trabajo de Fin de Grado.

Me presento, soy Noelia Garrido, recién graduada del doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Este proyecto era un requisito para que me dieran el título de periodista. Algo que todavía no me considero, pero sé que llegaré a hacerlo en los próximos meses. De momento, dejémoslo en se soy redactora en un medio digital: Segoviaudaz, mi punto de partida real de aprendizaje, el lugar donde comprendí que a mí lo que me apasiona es comunicar. Ya sea en el formato más puramente periodístico, a través de un vídeo de 30 segundos o en un género opinativo. De hecho, muchos de los que ya me conocéis os habréis dado cuenta de que muchas fórmulas y modos de hacer de El Eco de la Sierra se han inspirado precisamente en Segoviaudaz. Si no seguís este medio, os invito a hacerlo. Creo que para comprender bien este proyecto hay que conocer de dónde viene su creadora.

En cuanto al futuro de esto, nada lo define mejor que «rumbo a lo desconocido». Con la memoria del TFG entregada y todos mis contenidos vistos y evaluados ya por mi tutora, surge la necesidad de preguntarse: «¿y ahora qué?». Pues no lo sé. Sé que me ha gustado, que me ha enganchado, que necesito más de esto durante el verano. Amo la adrenalina de contar algo con urgencia, el nerviosismo de ponerse delante de una cámara y la satisfacción de verse en un vídeo. Amo el ejercicio de creatividad que requiere planificar un guion, las ocurrencias que tengo en sitios inesperados antes de planificar una salida, sentarse frente al ordenador para investigar y contrastar los temas escogidos. Además, saber que algo es completamente tuyo, que eres su líder, pero también la única responsable para que siga adelante le da un extra de satisfacción.

No sé qué será de El Eco de la Sierra, pero sé que no me gustaría que acabase aquí. Sé que me gustaría virar y concretar un poco la tipología de contenidos. Tal vez ir más hacia lo divulgativo y dedicar más tiempo a los contenidos audiovisuales. Mas vídeos de leyendas y más educación ambiental. Al fin y al cabo, es lo que más os ha gustado. Así me lo habéis hecho saber. Está claro que para que un proyecto así funcione, no se puede pensar únicamente en qué quieres tú como creadora, sino también en qué quieren los demás de tí como audiencia.

De momento, voy a tomarme unos días para pensar bien sobre esto. No se pueden tomar decisiones si antes no hay un ejercicio de reflexión. El Eco de la Sierra no se despide, solo se toma un paréntesis. Pone rumbo a lo desconocido no diciendo «adiós», sino «hasta luego».

Noelia Garrido

Directora de El Eco de la Sierra

Rumbo a lo desconocido

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