La empresa de educación ambiental Natureando Ecoturismo ha compartido en sus redes sociales un vídeo en el que muestra la llegada de una cría de corzo a la Casa del Parque tras haber sido recogida por un particular que pensó que el animal necesitaba ayuda. En las imágenes, los responsables explican que avisaron al Centro Provincial de Mando (CPM) para coordinar la intervención de los agentes medioambientales, que posteriormente trasladarían al animal al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS). Sin embargo, reconocen que desconocen el lugar exacto donde fue encontrado el corcino, una circunstancia que complica sus posibilidades de supervivencia.

«Este corzo lo tiene bastante complicado», señalan en la grabación, donde califican la actuación como un «secuestro de corzo». La razón es sencilla: aunque muchas personas creen que una cría encontrada sola ha sido abandonada, lo habitual es que su madre se encuentre cerca y regrese para alimentarla cuando no haya peligro. Precisamente esta situación coincide con el aviso difundido recientemente por el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ante el inicio de la temporada de nacimientos de corzos. Según explicó el organismo, durante el mes de mayo los corcinos permanecen ocultos entre la vegetación y prácticamente inmóviles durante sus primeros días de vida, mientras sus madres los vigilan desde la distancia.

Este comportamiento forma parte de la estrategia natural de la especie para evitar la acción de depredadores y no significa que la cría esté abandonada. Sin embargo, cada año se producen recogidas erróneas por parte de senderistas y visitantes que interpretan equivocadamente esta conducta. Desde el Parque Nacional recuerdan que los corcinos recogidos «rara vez sobreviven en cautividad», ya que son animales muy difíciles de criar fuera de su entorno natural. Además, advierten de que aquellos ejemplares que logran salir adelante pueden desarrollar problemas de comportamiento al acostumbrarse a la presencia humana.

Por ello, tanto Natureando Ecoturismo insisten en un mensaje claro: «si ves una cría de corzo sola, NO la toques». Lo recomendable es alejarse de la zona y permitir que la madre continúe con el cuidado natural de su cría. «Muchas personas creen que están abandonadas, pero su madre está cerca y volverá. Al llevárselas, les hacemos un daño irreparable», recuerdan.

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Imagen destacada de @natureando.ecoturismo

La recogida errónea de una cría de corzo compromete su supervivencia

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